
Nueva York.– El estado de Nueva York puso en vigor este 5 de agosto la Ley de Ayuda Médica para Morir (Medical Aid in Dying), una normativa que permite a personas con enfermedades terminales y una expectativa de vida inferior a seis meses solicitar un medicamento para poner fin a su vida de manera voluntaria y bajo estrictos controles médicos.
La ley, promulgada en febrero por la gobernadora Kathy Hochul, entró en vigencia tras un período de seis meses destinado a elaborar los reglamentos y protocolos para su aplicación. Con esta medida, Nueva York se convierte en el estado número 14 de Estados Unidos en permitir este procedimiento.
La normativa establece que únicamente podrán acceder a este mecanismo los adultos residentes en Nueva York que padezcan una enfermedad terminal con un pronóstico de vida de seis meses o menos, siempre que tengan capacidad para tomar decisiones y administrarse por sí mismos el medicamento prescrito. Además, deberán contar con la evaluación de dos médicos y una valoración obligatoria de salud mental para confirmar que actúan de forma libre e informada. También se exige un período de espera de cinco días antes de dispensar la medicación.
La legislación ha generado un amplio debate en Estados Unidos. Sus defensores sostienen que brinda una alternativa digna para reducir el sufrimiento de pacientes con enfermedades irreversibles, mientras que sectores religiosos y organizaciones provida mantienen su rechazo al considerar que podría plantear dilemas éticos sobre el final de la vida.
Las autoridades sanitarias de Nueva York aseguraron que el proceso estará sujeto a estrictos mecanismos de supervisión y que la participación de médicos, hospitales y farmacéuticos será completamente voluntaria, sin sanciones para quienes decidan no intervenir por razones de conciencia o políticas institucionales.
No hay comentarios aún.