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Leonardo Reyes Madera afirmó que algunas zonas del techo soportaban más de 650 libras por metro cuadrado; abogados de los Espaillat cuestionaron diferencias entre el modelo estructural y el levantamiento realizado Santo Domingo.– El juicio de fondo por el colapso del techo de la discoteca Jet Set entró este viernes en una etapa de fuerte […]
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Leonardo Reyes Madera afirmó que algunas zonas del techo soportaban más de 650 libras por metro cuadrado; abogados de los Espaillat cuestionaron diferencias entre el modelo estructural y el levantamiento realizado

Santo Domingo.– El juicio de fondo por el colapso del techo de la discoteca Jet Set entró este viernes en una etapa de fuerte confrontación técnica, luego de que el director de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (ONESVIE), Leonardo Reyes Madera, atribuyera durante su testimonio una parte fundamental del deterioro estructural a una sobrecarga muy superior a la prevista originalmente.

Reyes Madera, primer testigo presentado por el Ministerio Público, explicó que el techo estaba diseñado para soportar aproximadamente 160 libras por metro cuadrado, tomando como referencia una capa de fino de unos siete centímetros. Sin embargo, durante las evaluaciones realizadas tras el colapso se identificaron zonas donde ese material alcanzaba hasta 37.5 centímetros de espesor, elevando la carga a más de 650 libras por metro cuadrado.

De acuerdo con la explicación ofrecida por el ingeniero, esa diferencia representaba una carga aproximadamente cinco veces superior a la contemplada originalmente para la estructura.

ONESVIE reconstruyó la estructura

El funcionario explicó que los especialistas de ONESVIE recopilaron información de diferentes elementos de la edificación para reconstruir sus condiciones estructurales y elaborar el análisis presentado ante el tribunal.

Como parte de los trabajos fueron realizadas 35 extracciones de núcleos de concreto y 17 muestras de acero en elementos como zapatas, columnas, vigas y componentes prefabricados, según su testimonio.

La Fiscalía utiliza estos resultados para sustentar su teoría sobre las condiciones que presentaba la estructura antes de desplomarse.

La defensa cuestiona el peritaje

Tras finalizar la exposición del perito, los abogados de Antonio y Maribel Espaillat iniciaron un extenso contrainterrogatorio dirigido a cuestionar la metodología utilizada y la correspondencia entre los datos obtenidos durante el levantamiento físico y el modelo estructural utilizado para el análisis.

Uno de los puntos discutidos estuvo relacionado con la cantidad de vigas representadas en el modelo elaborado mediante el programa STAAD y las identificadas durante el levantamiento de la estructura.

La defensa planteó que existían diferencias entre ambos registros y pidió al ingeniero explicar por qué determinados elementos no coincidían.

El Ministerio Público objetó algunas de las preguntas al considerar que no correspondían con las conclusiones previamente expresadas por el testigo, mientras la defensa insistió en que las diferencias debían ser aclaradas ante el tribunal.

Momento de tensión en la sala

El intercambio técnico derivó además en un momento de tensión durante la audiencia.

El abogado Jorge Luis Polanco, integrante de la defensa de los Espaillat, elevó el tono durante el interrogatorio y cuestionó la actuación del perito, mientras el tribunal intervenía para mantener el orden en la sala.

El magistrado Franny González llamó a las partes a conservar la cordura y permitió que continuara el interrogatorio.

Dos explicaciones sobre el colapso

La discusión adquiere especial relevancia porque el tribunal deberá valorar peritajes con conclusiones diferentes sobre las causas del desplome.

La tesis presentada por la acusación apunta a una acumulación progresiva de peso y al deterioro de la capacidad estructural del techo. La defensa, en cambio, ha cuestionado que una determinada carga pueda explicar por sí sola que el edificio colapsara precisamente el 8 de abril de 2025, cuando, según peritajes presentados por sus especialistas, la estructura habría soportado condiciones similares durante un período prolongado.

Por tanto, la controversia no se limita a determinar cuánto pesaba el techo, sino a establecer qué relación tuvo esa carga con la falla estructural que provocó la tragedia.

El tribunal deberá determinar la responsabilidad

El desplome del techo del Jet Set ocurrió la madrugada del 8 de abril de 2025, durante una presentación del merenguero Rubby Pérez, y dejó 236 personas fallecidas y más de 180 heridas.

Antonio y Maribel Espaillat enfrentan el proceso judicial por su presunta responsabilidad en el colapso. Sin embargo, las conclusiones expuestas durante una audiencia no constituyen por sí mismas una determinación de culpabilidad.

El juicio deberá establecer, a partir de las pruebas documentales, testimoniales y periciales, cuáles fueron las condiciones de la estructura, qué factores provocaron su deterioro y si existe responsabilidad penal atribuible a los imputados.

La audiencia de este viernes deja así un elemento central para el proceso: mientras el peritaje de ONESVIE coloca el exceso de peso en el centro de la explicación estructural, la defensa concentra sus esfuerzos en cuestionar la metodología y consistencia de ese análisis.

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