
Santo Domingo.– Un nuevo informe de la Oficina Nacional de Defensa Pública (ONDP) revela fallas críticas en las condiciones de habitabilidad, seguridad e higiene del centro de internamiento de adolescentes en conflicto con la ley ubicado en Villa Consuelo. Las deficiencias, desde filtraciones hasta celdas sin puertas, constituyen, según el documento, una violación de los estándares básicos de dignidad y representan un serio retroceso en los derechos humanos de las internas.
Principales hallazgos del informe
El centro presenta filtraciones constantes en techos y paredes, lo que ha generado humedad, moho y presencia de hongos, factores de riesgo para la salud respiratoria de las jóvenes internas.
En algunas áreas se detectaron desprendimientos parciales del techo, puertas y elementos metálicos oxidados, lo que pone en riesgo la integridad física de quienes residen en ese lugar.
A pesar de que no se reporta hacinamiento, los dormitorios carecen de ventilación e iluminación adecuada, abanicos están deteriorados o faltan, lo que impide un descanso digno, especialmente en zonas de calor intenso.
En los baños se registran filtraciones, moho y estructura deteriorada; algunas losas faltan, lo cual compromete la higiene y la salubridad del centro.
Señalan un caso grave: una adolescente recién internada fue ubicada en una celda sin puerta, acostada en el suelo y sin sábana. Esa situación, según la ONDP, viola los protocolos mínimos de admisión y representa una vulneración directa de sus derechos fundamentales.
Una realidad que alerta
El centro de Villa Consuelo forma parte del sistema nacional de internamiento juvenil de la Dirección General de Servicios Penitenciarios y Correccionales (DGSPC). A escala nacional, datos recientes indican que hay 511 menores infractores recluidos, de los cuales 174 guardan prisión preventiva, 129 están condenados, y el resto cumplió medidas alternativas — una muestra de la magnitud del reto institucional.
Organismos de derechos de la infancia como UNICEF han advertido que cerca del 63 % de los niños y niñas en República Dominicana han sufrido algún tipo de violencia en el hogar, lo que evidencia la urgencia de reforzar los mecanismos de protección, rehabilitación y reinserción integral de jóvenes en conflicto con la ley.
Asimismo, informes previos sobre otros centros juveniles en el país han denunciado hacinamiento, negligencia, falta de higiene, atención médica deficiente, déficit en educación y escasa rehabilitación.
Organizaciones de la sociedad civil y entidades defensoras de derechos humanos han exigido al Estado una intervención urgente en el centro de Villa Consuelo. Entre sus demandas están:
Reparación integral de la infraestructura: techos, paredes, baños, dormitorios — con mantenimiento permanente.
Garantía de condiciones dignas de higiene, ventilación, iluminación y seguridad estructural.
Adecuación de protocolos de admisión que aseguren condiciones mínimas desde el ingreso.
Supervisión independiente (ya sea del Estado o de organizaciones de la sociedad civil) para garantizar que los derechos de las internas se respeten.
Programas efectivos de rehabilitación social, educación, salud mental y reinserción, con acompañamiento psicosocial.
Un llamado urgente
El informe de la ONDP pone en evidencia una realidad sensible: más allá del delito —o la sanción—, los adolescentes requieren protección, condiciones dignas y oportunidades de rehabilitación. Someterlos a entornos degradantes y poco seguros no solo vulnera sus derechos fundamentales, sino que compromete cualquier posibilidad de reinserción social.
Para romper ese ciclo, el Estado dominicano debe asumir su responsabilidad con firmeza: garantizar condiciones dignas, asegurar supervisión constante, y trabajar en políticas integrales que prioricen la rehabilitación, la educación y la esperanza de quienes aún pueden redimir su vida.
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