
Santo Domingo.– El presidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) y del Consejo del Poder Judicial, Luis Henry Molina Peña, sostuvo que la independencia de los jueces constituye una garantía fundamental para la ciudadanía y un pilar esencial del Estado de Derecho en la República Dominicana.
Molina afirmó que el sistema judicial dominicano debe actuar con apego a la Constitución y las leyes, asegurando que las decisiones judiciales respondan únicamente al derecho y no a intereses externos. En ese sentido, rechazó que los jueces estén sometidos a presiones indebidas en el ejercicio de sus funciones.
El magistrado ha reiterado en distintos escenarios institucionales que la independencia judicial no es un privilegio de los jueces, sino un derecho de la sociedad, ya que permite que los ciudadanos accedan a una justicia imparcial y confiable.
Asimismo, destacó que el fortalecimiento de la carrera judicial, junto a los procesos de formación continua, evaluación y transparencia, ha contribuido a consolidar la autonomía del Poder Judicial, permitiendo que los magistrados ejerzan sus funciones con mayor solidez técnica y ética.
Molina reconoció que las decisiones judiciales pueden generar debate público o inconformidad en determinados sectores, pero subrayó que ese debate forma parte de una democracia saludable y no debe interpretarse como señal de interferencia en el sistema judicial.
Las declaraciones del presidente de la SCJ se producen en un contexto de atención pública sobre el rol de la justicia en casos de alto impacto, escenario en el que el Poder Judicial ha insistido en su compromiso con la imparcialidad, la legalidad y el respeto a los derechos fundamentales.
Con esta postura, el máximo representante del Poder Judicial reafirma que la independencia de los jueces sigue siendo una prioridad institucional para garantizar la confianza ciudadana y el adecuado funcionamiento de la justicia en la República Dominicana.
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