Nacionales
Por 0 Descargar
La propuesta de Félix Bautista plantea sustituir el actual sistema de distribución proporcional por la elección de los candidatos con mayor votación individual, una modificación que podría alterar la competencia entre partidos y candidatos Santo Domingo.– La forma en que se eligen diputados, regidores y vocales de los distritos municipales en República Dominicana podría cambiar […]
Pesquisas @pesquisasprensa @pesquisasprensa @pesquisasprensa @Pesquisasprensa 8493771295

La propuesta de Félix Bautista plantea sustituir el actual sistema de distribución proporcional por la elección de los candidatos con mayor votación individual, una modificación que podría alterar la competencia entre partidos y candidatos

Santo Domingo.– La forma en que se eligen diputados, regidores y vocales de los distritos municipales en República Dominicana podría cambiar de manera significativa si prospera el proyecto de ley presentado por el senador Félix Bautista para eliminar el método D’Hondt.

La iniciativa busca sustituir el mecanismo vigente de distribución de escaños por un sistema basado en la mayoría simple, de manera que los candidatos que obtengan la mayor cantidad de votos válidos en sus respectivas demarcaciones sean quienes ocupen los puestos disponibles.

El cambio modificaría una de las reglas centrales mediante las cuales se convierten los votos obtenidos por las organizaciones políticas y sus candidatos en representación dentro de los órganos legislativos y municipales.

¿Cómo funciona actualmente el método D’Hondt?

El método D’Hondt es un sistema de representación proporcional utilizado para distribuir los escaños entre las organizaciones políticas de acuerdo con la votación alcanzada por cada una. Su aplicación busca que la composición de los órganos colegiados guarde una relación con el respaldo electoral obtenido por los partidos.

Precisamente, uno de los cuestionamientos de Bautista es que este mecanismo puede producir situaciones en las que un candidato con una votación individual superior quede fuera, mientras otro con menos votos consiga un escaño como consecuencia de la distribución correspondiente a su organización política.

Ese comportamiento es el centro de la discusión que ha vuelto a colocar el sistema electoral dominicano bajo debate.

¿Qué ocurriría si se elimina?

Si se aprueba la propuesta, el criterio fundamental cambiaría: el peso de la votación individual del candidato sería mayor que el mecanismo proporcional utilizado actualmente.

En términos prácticos, los aspirantes competirían de manera más directa por obtener una de las posiciones disponibles y resultarían electos quienes alcancen las mayores cantidades de votos válidos dentro de la demarcación correspondiente.

Esto podría provocar campañas más centradas en la figura individual del candidato y reducir el peso que actualmente tiene la votación conjunta de una organización política en la distribución de los escaños.

Mayor protagonismo para los candidatos

Uno de los principales efectos políticos sería un fortalecimiento de las campañas individuales.

Los aspirantes tendrían mayores incentivos para construir estructuras electorales propias, desarrollar reconocimiento personal y movilizar directamente a sus electores, debido a que su posición dependería fundamentalmente de la cantidad de votos que consigan.

Esto podría aumentar la competencia entre candidatos de un mismo partido y hacer que las campañas se parezcan más a una disputa individual que a una competencia exclusivamente entre organizaciones políticas.

¿Y qué pasaría con los partidos pequeños?

Este es uno de los puntos más importantes del debate.

El método D’Hondt está concebido bajo un principio de representación proporcional, por lo que permite que la votación de una organización contribuya a determinar cuántos puestos obtiene.

Un sistema basado en mayoría simple podría modificar esa dinámica y favorecer a los candidatos con mayor capacidad individual de movilización electoral. Dependiendo de cómo se diseñe finalmente el mecanismo, esto podría beneficiar a figuras con estructuras políticas consolidadas, pero también abrir oportunidades a candidatos con una fuerte popularidad personal.

Por eso, eliminar el D’Hondt no significa automáticamente que habrá una representación más proporcional o más democrática. Eso dependerá del sistema que lo sustituya y de cómo se distribuyan los puestos disponibles.

Una reforma que también afecta las reglas electorales

El proyecto presentado por Bautista contempla la derogación de la Ley 157-13, que estableció el voto preferencial y el método D’Hondt para determinadas elecciones, además de modificaciones a disposiciones de la Ley Orgánica del Régimen Electoral 20-23.

La propuesta deberá ser estudiada dentro del proceso legislativo antes de que pueda convertirse en una modificación efectiva del sistema electoral.

El debate de fondo

La discusión no se limita a decidir si el método D’Hondt es bueno o malo.

La verdadera pregunta es qué tipo de representación quiere garantizar el sistema electoral dominicano: una en la que el peso de los partidos sea determinante para distribuir proporcionalmente los escaños o una en la que prevalezca la cantidad de votos obtenidos individualmente por cada candidato.

Bautista sostiene que su propuesta busca fortalecer el carácter directo del sufragio y lograr que la voluntad expresada por los electores tenga una correspondencia más clara con quienes finalmente ocupen los cargos.

La discusión apenas comienza y deberá determinar, entre otros aspectos, cómo se garantizaría la representación de las distintas fuerzas políticas y cómo se evitaría que un cambio diseñado para fortalecer el voto individual termine generando nuevas distorsiones en la representación.

No hay comentarios aún.