Kevin Lamour dejó su cargo como director general de operaciones de la FIFA después de cuestionar públicamente un plan para abrir parte del negocio del Mundial a inversores privados.

Redacción Internacional.– La FIFA puso fin a su relación laboral con Kevin Lamour, considerado uno de los principales ejecutivos de la organización, pocos días después de que el francés expresara públicamente su oposición a un proyecto impulsado por el presidente Gianni Infantino.
La salida de Lamour se produjo el 17 de agosto de 2026, según confirmó un portavoz de la FIFA, quien agradeció al dirigente sus dos años de servicio y no ofreció detalles adicionales sobre las razones de la separación.
Lamour ocupaba desde 2024 el cargo de director general de operaciones, una posición que lo situaba entre los funcionarios de mayor rango dentro de la estructura de la FIFA, detrás de Infantino y del secretario general, Mattias Grafström.
Cuestionó el proyecto de Infantino
La salida ocurre después de que Lamour criticara abiertamente un proyecto de la FIFA destinado a crear una estructura comercial que permitiera la entrada de capital privado en determinadas actividades relacionadas con el Mundial.
El ejecutivo francés calificó la iniciativa como “el proyecto de una sola persona” y cuestionó la forma en que había sido gestionada. También sostuvo que la propuesta respondía a intereses personales y defendió que no debía continuar.
El proyecto terminó siendo abandonado después de enfrentar oposición dentro y fuera de la organización.
“No hay que hacer lo fácil, sino lo justo”
Tras su salida, Lamour envió un mensaje de despedida a sus colaboradores en el que dejó una reflexión sobre su decisión.
“En la vida no se trata de hacer lo fácil, sino lo justo”, escribió el dirigente, según EFE.
Lamour también afirmó que la FIFA atraviesa un período complicado, pero expresó confianza en que la situación terminará resolviéndose.
Antes de abandonar el cargo, había advertido que estaba dispuesto a asumir las consecuencias de su postura, incluso si eso significaba perder su puesto.
Una salida que sacude la cúpula
La salida de Lamour representa un nuevo episodio de tensión en la cúpula de la FIFA y ocurre a menos de un año de las próximas elecciones presidenciales de la organización, en las que Gianni Infantino busca un nuevo mandato.
El dirigente francés había desarrollado buena parte de su carrera en la UEFA antes de incorporarse a la FIFA. Durante su gestión supervisó áreas administrativas importantes, entre ellas asuntos jurídicos, comunicación y personal.
La FIFA, por ahora, no ha señalado oficialmente que la oposición de Lamour al proyecto de inversión privada haya sido la causa de su salida y se ha limitado a confirmar el final de su relación laboral.
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