
Washington, D. C.– La Corte Suprema de Estados Unidos ratificó este martes el derecho a la ciudadanía por nacimiento, al rechazar el intento del presidente Donald Trump de restringir ese beneficio mediante una orden ejecutiva.
En una decisión adoptada por seis votos contra tres, el máximo tribunal concluyó que la Decimocuarta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos protege el derecho a la ciudadanía automática para prácticamente todas las personas nacidas en territorio estadounidense, independientemente del estatus migratorio de sus padres.
La orden ejecutiva impulsada por Trump buscaba negar la ciudadanía a los hijos de inmigrantes en situación irregular y de personas con visas temporales, una medida que había sido suspendida previamente por tribunales federales antes de llegar al Supremo.
El presidente del tribunal, John Roberts, sostuvo en la opinión mayoritaria que el derecho a la ciudadanía por nacimiento está respaldado tanto por el texto constitucional como por el precedente establecido desde 1898 en el caso United States v. Wong Kim Ark.
La decisión representa uno de los mayores reveses judiciales para la agenda migratoria de Trump durante su actual mandato y mantiene intacto uno de los principios fundamentales del sistema constitucional estadounidense. De acuerdo con el fallo, cualquier cambio a este derecho requeriría una reforma constitucional o una modificación legislativa compatible con la Constitución, y no una orden ejecutiva presidencial.
Diversas organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes celebraron el dictamen al considerar que protege una garantía histórica y evita que miles de niños nacidos en Estados Unidos queden sin reconocimiento de ciudadanía.
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